CARABELA PORTUGUESE - BUQUE DE GUERRA PORTUGUES
_____________________________________________________________________________
La carabela portuguesa (Physalia physalis), también conocida como fragata portuguesa,
agua mala , botella azul o falsa medusa, es una especie de hidrozoo sifonóforo de la familia
Physaliidae. Se suele encontrar en mar abierto en todas las aguas cálidas del planeta, en especial
en las regiones tropicales y subtropicales de los océanos Pacífico e Índico, así como en la
Corriente del Golfo atlántica. Su picadura es peligrosa y muy dolorosa.
_____________________________________________________________________________
http://es.wikipedia.org/wiki/Physalia_physalis
Con apariencia de medusa, la carabela es en realidad un organismo colonial cuyos individuos se
especializan para mantener viva la colonia. Se trata de una agrupación de hidroides que se dividen
el trabajo: el neumatóforo (parte que flota o vela), los gastrozoides (digestión), dactilozoides
(detección y captura de presas, y defensa) y los gonozoides (se ocupan de la reproducción).
Está compuesta por una vela gelatinosa de entre 15 y 30 cm que le permite recorrer los océanos
impulsada por los vientos, las mareas y las corrientes marinas, mientras que del cuerpo central
cuelgan numerosos tentáculos que le sirven para atrapar a sus presas y que extendidos puede
llegar a medir hasta 50 metros, aunque normalmente tienen una extensión de unos 10 metros.
Estos tentáculos están provistos de cápsulas urticantes denominadas cnidocitos que puede
paralizar a un pez grande y afectar seriamente al ser humano. Estas cápsulas, ante el estímulo
apropiado, liberan un filamento hueco espiralado de un único uso llamado nematocisto, que
puede ser de distintos tipos: simples ventosas, prolongaciones largas de los tentáculos que se
enrollan alrededor de la presa, y púas o espinas que pueden inyectar una toxin proteínica que
paraliza a la presa.
Los tentáculos tienen por objeto envolver a las presas e introducirlas en la boca hasta la cavidad
gastrovascular, donde comienza la digestión.
En el hombre, el veneno de la carabela portuguesa tiene consecuencias neurotóxicas, citotóxicas
y cardiotóxicas, produciendo un dolor muy intenso, e incluso se han registrado casos de muerte.

